
Todos hablan del despertar espiritual como un camino maravilloso, iluminado, y lleno de paz, pero realmente es así? Aquí te dejo 8 cosas que nadie te dice sobre el despertar espiritual…
1. No se siente bonito al inicio
No empieza con paz, luces o amor incondicional.
Empieza con:
• Crisis
• Confusión
• Duelo
• Soledad
• Sensación de “ya no encajo”
Porque primero se cae la ilusión, no se expande la luz.
2. Vas a perder cosas (y personas)
No porque seas “mejor”, sino porque ya no vibras igual.
• Relaciones se enfrían
• Amistades se rompen
• Roles viejos se caen (la fuerte, la complaciente, la que aguanta)
Y duele… aunque sea necesario.
3. No te vuelves más “positiva”, te vuelves más real
Dejas de:
• Espiritualizar el dolor
• Justificar abusos con “todo es amor”
• Callarte para “no bajar la vibración”
Empiezas a:
• Poner límites
• Decir verdades incómodas
• Sentir enojo, tristeza y placer sin culpa
La luz no anula la sombra, la integra.
4. Tu cuerpo paga la factura
Nadie habla de esto:
• Cansancio extremo
• Dolores sin explicación médica
• Cambios en el sueño
• Sensibilidad al ruido, a la gente, a la comida
Porque el cuerpo se está recalibrando a una frecuencia más honesta.
6. Despiertas… y ya no hay marcha atrás
Una vez que ves:
• Tus patrones
• Tus heridas
• Tus dones
• Tus verdades
Ya no puedes fingir ignorancia.
Eso da libertad… y responsabilidad.
7. No te conviertes en alguien nuevo
Esto es clave:
No te transformas, Te recuerdas…
Recuerdas quién eras antes de adaptarte para sobrevivir.
8. El despertar no te separa del mundo… te ancla más
No es irte “a lo etéreo”.
Es:
• Vivir con más presencia
• Amar con más límites
• Crear desde el alma
• Encarnar tu espiritualidad en lo cotidiano
La verdadera maestría es estar aquí.
Evelyn Montoya

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